Es muy probable que pertenezcas a algún grupo de WhatsApp donde, de vez en cuando, alguien alerta sobre la presencia de un radar móvil o un control de alcoholemia en tu zona. Aunque por sí solo puede no parecerte algo grave, esta conducta dificulta la labor policial y pone en riesgo la seguridad vial.
Y aunque formar parte de esos grupos puede ser una forma de ayudarse los unos a los otros, tienes que saber que puede incluso convertirte en un problema legal serio. Y podrías ser multado o incluso tener consecuencias penales.
Las aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp o Telegram, se han convertido en una gran ayuda para los conductores que quieren evitar controles, pero al mismo tiempo, hacen que la seguridad vial se dificulte. Hay que tener en cuenta que, si bien algunos conductores lo usan simplemente para no perder tiempo, otros lo hacen para poder conducir su coche a pesar de haber bebido más alcohol de la cuenta.
Y la normativa ha evolucionado y ha hecho que tener estos grupos activos tenga unas consecuencias. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente la Guardia Civil y policías locales de diversas comunidades (con Galicia como uno de los focos pioneros en estas investigaciones), han comenzado a perseguir activamente a los administradores y usuarios activos de estos grupos que actúan como chivato.
Multas de hasta 30.000 euros
Históricamente, avisar de la presencia policial, que se hacía con las famosas luces largas o algún gesto en carretera, se sancionaba como un uso indebido del alumbrado. Hoy, la infracción es mucho más grave y se encuadra en la colaboración para eludir la vigilancia, y dependerá de si es un radar fijo o uno móvil.
Las autoridades distinguen dos tipos de avisos:
- Alertar de un radar fijo no es ilegal, y de hecho, la propia DGT indica dónde están ubicados en su web porque su fin es disuasorio.
- Revelar la ubicación de radares móviles, controles de alcoholemia, drogas o verificaciones de documentación. Aquí está realmente el problema, y es lo que se vigila y se sanciona.
Avisar de este tipo de controles puede considerarse una infracción grave contra la seguridad ciudadana o una obstrucción a la labor policial. Y lo peor es que las sanciones no son ninguna tontería:
- Para el que avisa: Si la policía te identifica tomando una foto a un control o enviando la ubicación mientras conduces, la multa base es de 200 euros y la pérdida de puntos por uso del móvil.
- Para los administradores del grupo: Si se demuestra que alguien gestiona una red organizada para eludir la acción policial, la Ley de Seguridad Ciudadana permite sanciones mucho más severas, que en casos de obstaculización grave a operativos policiales pueden escalar hasta los 30.000 euros.
De hecho, en los últimos años, se llevaron a cabo varias investigaciones para castigar y poner fin a muchos de estos grupos de WhatsApp.

¿Me pueden multar por estar en el grupo?
Desde un punto de vista jurídico, la mera pertenencia al grupo no constituye delito ni infracción administrativa, ya que no te pueden multar por recibir un mensaje. La responsabilidad recae sobre el emisor de la información, es decir, quien da el aviso, y el administrador que fomenta esa actividad.
Por tanto, para el usuario que no es activo y solamente lee los mensajes, el riesgo está en que si hay un accidente grave provocado por un conductor borracho que eludió un control gracias a ese grupo, la policía judicial probablemente intervendrá tu teléfono, y tus datos aparecerán en un atestado policial. Aunque no seas el culpable, serás parte de la investigación.
Además, hay un matiz importante que tiene que ver con el uso de imágenes. Si alguien sube una foto del control donde se identifique a los agentes (sus caras) o se revelen datos sensibles, podrías estar incurriendo en una infracción de la Ley de Seguridad Ciudadana si difundes o reenvías esa imagen, ya que pone en peligro la seguridad de los funcionarios.




