Este es el televisor que me compraría ahora mismo sin dudar para disfrutar al máximo de los últimos videojuegos

0
1

Vivimos un momento desgraciadamente histórico en el mundo de la tecnología, el hardware y los videojuegos. La crisis actual de las memorias ha disparado el precio de todo, pero hay un elemento del gaming que se encuentra ahora en su mejor momento.

Y es que nuestra suerte no es tan mala después de todo: 2026 es un año excepcional para las tecnologías de imagen y sonido, que al menos de momento no se han visto afectadas por la crisis de la memoria DRAM.

De hecho no solo no se han visto afectada, sino que tenemos a nuestro alcance modelos de televisores y monitores que en otras épocas habrían quedado limitados a un público mucho más exclusivo y reducido.

Puede que no sea buen momento para cambiar de tarjeta gráfica, pero si quieres disfrutar de tus videojuegos con más espectacularidad que nunca, ya sea en PC o consola, aún tienes muy buenas opciones para darte un buen capricho del que no te arrepentirás.

Hoy vengo a recomendarte el que me parece el mejor televisor del momento para dar el salto a una experiencia gaming más inmersiva y espectacular que nunca: se trata del Samsung OLED S93F.

Samsung OLED S93F
Samsung OLED S93F / Foto: Samsung

La mejor calidad de imagen y fluidez para tus juegos

Cuando se trata de hacerte con un nuevo televisor, sobre todo si piensas especialmente en gaming, lo principal y más importante son dos elementos: la calidad de imagen y la tasa de refresco. 

Lo primero es básico por motivos evidentes, mientras que lo segundo solo es realmente importante si tienes una consola muy potente como una PlayStation 5 Pro o un PC, ya que aunque oficialmente la PS5 estándar es capaz de alcanzar hasta 120 fps, la realidad es que en muy raras ocasiones supera los 60.


Samsung OLED S93F 48 pulgadas

Samsung OLED S93F 48 pulgadas

* Precios actualizados en el momento de publicar o revisar este artículo. Pueden variar con el tiempo.


El Samsung OLED S93F que hoy traemos viene equipado con todo lo necesario para cumplir a la perfección en ambas categorías, y es que estamos ante un televisor de rendimiento premium en este sentido.

Para empezar tenemos lo más evidente: un panel OLED en que cada píxel tiene la capacidad de encenderse y apagarse de forma independiente al resto. Esto significa que las zonas oscuras de la imagen están apagadas en cada momento, mostrando un negro auténtico: es lo que se conoce como el contraste infinito o negros puros.

Los paneles LED no pueden hacer esto porque cuentan con una capa de retroiluminación que aportar luz a la pantalla desde atrás, no pudiendo apagar y encender píxeles de forma individual. Este efecto es el culpable de que el negro no sea negro de verdad, sino un simple gris oscuro. Además, las zonas de atenuación tienen limitaciones y dan lugar a los clásicos efectos de halo cuando hay un cuerpo luminoso sobre fondo oscuro, algo que en el OLED simplemente no ocurre.

En cuanto a la fluidez tenemos una tasa de refresco espectacular de 144 Hz, un valor que no se ve a menudo en televisores y que suele quedar reservado para los modelos de gama más alta. Gracias a esta frecuencia de actualización podrás disfrutar de una suavidad y fluidez impresionantes al jugar, especialmente si lo haces desde un PC con tarjeta gráfica potente o una consola capaz de superar de forma estable los 60 fps. La experiencia aquí es totalmente transformativa: una vez te acostumbras, no vuelves a tolerar tasas de refresco más bajas.

Samsung OLED S93F
Samsung OLED S93F / Foto: Samsung

Experiencia premium al alcance de cualquiera

Además de las dos características clave mencionadas, el S93F es un televisor de primer nivel en todos sus otros aspectos. Los amantes de las series y el cine disfrutarán de una de las experiencias más inmersivas y su imagen OLED HDR+ proporciona unos colores y luces aún más impactantes y auténticos en los contenidos compatibles.

El FreeSync Premium Pro se encarga de mejorar la fluidez adaptando la tasa de refresco a la señal emitida en tiempo real y modos y tecnologías como Game Bar, AI Auto Game Mode, el Gaming Hub o el modo de baja latencia permiten adaptarte en cada momento a lo que tu estilo, preferencias y juego necesiten.

En cuanto al sonido tenemos Dolby Atmos y la tecnología Q-Symphony de Samsung, con lo que podrás emparejar el televisor con una barra de sonido de la marca para que se sincronicen y conseguir un audio mucho más rico y profundo.

Por último, me he decidido por el modelo de 48 pulgadas, porque para gaming rara vez jugamos muy lejos de la pantalla por cuestiones prácticas, y aquí podemos encontrar un televisor tan premium como este por debajo de los 900 €.

Es cierto que dista de ser un televisor barato, pero hace un par de décadas cualquier padre de familia se gastaba el equivalente a bastante más en unos modelos que hoy nos harían alzar una ceja con incredulidad. Además, sigue siendo la mitad o una tercera parte de lo que cuestan los modelos de gama más alta del momento, con lo que si tienes un poco de presupuesto para darte una alegría, esta es una de las mejores opciones para que tu ordenador o consola parezcan bestias completamente nuevas.

Valora este post