Es una percepción muy extendida, pero que no es, en absoluto, fruto de la casualidad: la mayoría de nuestros móviles empiezan a ir cada vez más lentos y a sufrir de esos típicos momentos de retraso o «lag» conforme envejecen a nuestro lado. A veces demasiado rápido.
Es normal pensar que puede ser cosa nuestra. Desde un punto de vista lógico, el móvil no debería ir peor por el simple hecho de llevar más tiempo funcionando si ninguno de sus componentes se ha estropeado o deteriorado, ¿no?
Pues bien, sentimos decirte que es real: es muy probable que tu smartphone no se mueva por los menús o navegue por internet con la misma fluidez que el primer día. Es posible que incluso los juegos entreguen un peor rendimiento de fps que entonces.

Por qué tu móvil va más lento que cuando lo compraste
Hay cuatro grandes causas que son las principales responsables de esa notable ralentización de nuestros smartphones modernos:
- Tu almacenamiento está cercano al límite. Si tienes menos de un 15 o un 10 % de almacenamiento disponible, el equipo lo nota inmediatamente. Sí, aún hay espacio para hacer todo lo necesario, pero encontrarlo es más difícil y esto supone trabajo adicional para el sistema, que va a tener que llevar a cabo más operaciones y mayor trabajo de administración, o más bien a tardar más en hacer el mismo.
- Inflamación de software. Desde que adquiriste tu teléfono, las apps que contiene se han actualizado innumerables veces, añadiendo funciones, peso y carga al sistema del móvil. Para colmo, a esto añadir todo el software que tú mismo habrás descargado (y en muchos casos olvidado) a lo largo de los años, que a su vez también se ha mantenido actualizándose. Es un elemento de saturación que no deja de crecer y de pedir más recursos de procesamiento a tu chip.
- Apps en segundo plano. ¿Eres de los que no suele cerrar las actividades en segundo plano? Si al pinchar en la parte baja del móvil te aparece una galería sin fin de ventanas esperando, la respuesta es que sí. Esto no solo consume la RAM del móvil, sino que también roba capacidad de cálculo al procesador y es culpable de que incluso tu batería dure menos.
- Hardware envejecido. Esta suele ser la menos importante de las causas… aunque tiene sus excepciones. Los elementos de tu móvil envejecen y se degradan con el uso como ocurre con cualquier otro dispositivo electrónico, con lo que es normal que con el tiempo pierdan capacidad. Aquí la degradación es más rápida que en un ordenador porque el móvil, con su diseño compacto, se ve mucho más afectado por el castigo térmico: las temperaturas en su interior suben y bajan constantemente. Aun así, si tu móvil tiene menos de 4 o 5 años, esta causa tendrá poco peso.
| Acción de Optimización | Solución en Android | Solución en iOS |
|---|---|---|
| Borrar caché de apps | Ir a Ajustes > Aplicaciones, seleccionar la app y pulsar ‘Borrar caché’. O usar ‘Files by Google’ para una limpieza general. | No es posible de forma directa. La opción más efectiva es desinstalar y volver a instalar la aplicación. |
| Reducir animaciones | Activar ‘Opciones de desarrollador’ y establecer las escalas de animación a 0.5x o desactivadas. | Ir a Ajustes > Accesibilidad > Movimiento y activar ‘Reducir movimiento’. |
| Gestionar bloatware | Desinstalar o inhabilitar apps preinstaladas. Para las que no se pueden eliminar, usar ADB es una opción avanzada. | No existe bloatware de terceros preinstalado. Simplemente elimina las apps de Apple que no utilices. |
| Liberar almacenamiento | Usar ‘Files by Google’ para detectar archivos grandes, duplicados y basura. Mover archivos a tarjeta SD si está disponible. | Ir a Ajustes > General > Almacenamiento del iPhone y seguir las recomendaciones, como ‘Desinstalar apps no usadas’. |

Qué puedes hacer para evitarlo
Como acabamos de ver, los elementos más importantes del envejecimiento son responsabilidad directa del usuario, lo que nos pone en una situación algo incómoda como principales culpables de ello.
Lo bueno de esto, sin embargo, es que también tenemos a nuestra mano muchas de las claves para evitar que ocurra o, al menos, conseguir que tarde más en que pase. Estas son las medidas básicas más importantes a tomar:
- Elimina de tu smartphone lo que no necesitas. Archivos antiguos que no vas a usar, fotos recibidas en WhatsApp desde hace años y un sinfín de morralla digital. Selecciona lo que quieras guardar y deshazte de todos esos otros GB de basura que no necesitas.
- Desinstala las apps que no usas. Si llevas más de un mes sin ejecutarla, bórrala o al menos archívala: sin miramientos ni dudas, y libera a tu móvil de toda esa carga.
- Reinicia tu móvil de forma regular, al menos una vez por semana. Así acabarás con muchos procesos que no necesitas.
- Borra a menudo los archivos de caché.
- Si la potencia del procesador va justa, desactiva las animaciones y efectos visuales del sistema operativo en las opciones del móvil.
- Actualiza tu sistema operativo y apps con regularidad para contar con las versiones más actuales y optimizadas.
| Nº | Tarea | Frecuencia Sugerida | Completado |
|---|---|---|---|
| 1 | Reiniciar el dispositivo completamente. | Semanal | ☐ |
| 2 | Revisar y desinstalar aplicaciones no utilizadas en el último mes. | Mensual | ☐ |
| 3 | Limpiar la caché de las aplicaciones más usadas (redes sociales, navegador). | Quincenal | ☐ |
| 4 | Revisar la galería y eliminar fotos/vídeos duplicados o innecesarios (o subirlos a la nube). | Mensual | ☐ |
| 5 | Asegurarse de tener al menos un 15-20% de almacenamiento libre. | Constante | ☐ |




